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“Soy la primera mujer en ocupar la dirección de Mundukide, pero la mitad de quienes trabajan sobre el terreno son mujeres y eso me ha alegrado enormemente”
Hemos charlado con Itsaso sobre Mundukide, la cooperación cooperativa y, en general, sobre el mundo.
Cuéntanos, ¿cómo ha sido tu llegada a la dirección de Mundukide?
A mi llegada, me han dado una bienvenida muy cálida. Me he encontrado con un equipo humano excelente y muy profesional. Incluso tras la marcha del anterior director, han trabajado con gran responsabilidad hasta que he llegado y me he situado.
¿Qué tal está siendo el aterrizaje?
Estoy muy a gusto con la decisión que he tomado. Ha sido un gran cambio para mí, pero cada día me siento mejor. Estoy conociendo los proyectos de cerca, sobre el terreno, viajando y creando espacios de confianza con el equipo. Estoy muy contenta.
¿Qué impresiones tienes en estas primeras semanas?
Los equipos que tenemos en Brasil, Mozambique y en el resto de los países hacen un trabajo espectacular y gestionan proyectos inmensos. Son proyectos de gran envergadura y, poco a poco, me iré acercando para conocerlos todos. Quiero reunirme con las personas responsables y conocer nuestros proyectos de primera mano.
Aunque ya conocías la organización, seguro que hay muchos proyectos que te resultarán nuevos.
Yo vengo de Fagor Ederlan, y como el presidente de Fagor Ederlan también fue presidente de Mundukide, ya conocía el programa de Mozambique; de hecho, recuerdo una foto que se hizo en Marrupa. Asimismo, mi hermana participó en el programa Gehikoop en representación de Arizmendi Ikastola y fue ella quien me habló del Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST). La verdad es que conocerlo en profundidad y sobre el terreno te ofrece otra perspectiva.
Eres la primera mujer en la dirección de Mundukide, ¿verdad?
Soy la primera mujer directora y espero no ser la última. Eso sí, me ha alegrado mucho ver que la presencia de mujeres sobre el terreno es del 50%. En el equipo de Arrasate y entre el voluntariado también somos muchas mujeres.
Acabas de llegar y todavía estás en fase de reconocimiento pero, ¿cómo va todo hasta ahora? ¿Alguna conclusión?
Así es. Como bien dices, he empezado a conocer el terreno. Acabo de estar en Brasil y me han acogido con gran hospitalidad tanto el equipo de trabajo como la gente del MST. He visto que cada persona que coordina un programa gestiona equipos de trabajo más grandes que el que gestiono yo. Verlo allí mismo me ha servido de mucho para dimensionar el valioso trabajo que realizan. En marzo iré a Mozambique y en mayo viajaré a los programas de Ecuador y Colombia. Estos viajes me ofrecerán una visión completa.
Dado el apoyo que habéis tenido desde los inicios por parte de MONDRAGON, ¿qué les dirías a las cooperativas que forman parte de la Corporación?
A las cooperativas solo podemos mostrarles agradecimiento; les diría que invertimos con gran responsabilidad los fondos que destinan a nuestra organización desde sus fondos de solidaridad COFIP. Entre las entidades que forman el Patronato, 12 son cooperativas. Saben que pueden participar tanto en el Patronato como en algún viaje de visita cuando lo deseen. Trabajamos con transparencia y saben que tenemos las puertas abiertas para aclarar cualquier duda. Les proponemos compartir información en las Asambleas Generales o en charlas informativas.
De los 10 principios cooperativos, hay 3 que son nuestra responsabilidad fundamental: la transformación social, la universalidad y el trabajo. Nuestro valor añadido potencial es fomentar el desarrollo económico a través del trabajo.

MUNDUKIDE, de la realidad actual mirando al futuro
Hablemos de los retos actuales de Mundukide. ¿Cuáles tenéis entre manos?
Este año tenemos un reto precioso como organización. Nos toca elaborar el nuevo plan estratégico para los próximos cuatro años. Para finales de año, espero tener definida la reflexión y la hoja de ruta.
“Estoy segura de que, analizando las situaciones locales, podríamos aprovechar la presencia que tienen las cooperativas en el mundo y el compromiso y la fuerza de nuestra gente para la transformación social”
En esa estrategia identificaréis vuestros valores diferenciales. ¿Qué hace especial a Mundukide?
El objetivo principal de Mundukide es transformar la sociedad en los pueblos empobrecidos a través del trabajo. Lo que sabemos hacer es fomentar el desarrollo económico junto con la población local, y para ello intentamos crear oportunidades laborales que mejoren las condiciones de vida de las personas. No construimos escuelas ni montamos centros médicos; incidimos directamente en el ámbito laboral para que la población local pueda sacar un mayor rendimiento a su trabajo.
¿Está cambiando el concepto de desarrollo en los últimos años o sigue igual?
Sí, es cierto que la cooperación está cambiando. Recuerdo una frase que se hizo muy popular en la década de 1990: "Si cada persona aportara el 0,7% de sus beneficios, se acabaría la pobreza en el mundo". Se repetía en todas partes. Lamentablemente, estamos lejos de esa cifra. Las estrategias también están cambiando; desde las agencias de cooperación nos comentan que quieren fortalecer las ayudas de colaboración. Esto significa que prefieren ir de la mano con las empresas.
La red de cooperativas es un gran respaldo para vosotras. Apoyo, responsabilidad, compromiso… Todo se une a la hora de responder a esa red.
Tenemos un ecosistema muy interesante: el apoyo de muchas cooperativas. Además, muchas de ellas tienen plantas por todo el mundo. Estoy segura de que, analizando las situaciones locales, podríamos aprovechar la presencia que tienen las cooperativas en el mundo y el compromiso y la fuerza de nuestra gente para la transformación social.
A alguien que no conozca Mundukide de nada, ¿qué le dirías?
Le diría que en el mundo todavía hay un montón de lugares donde la situación es muy difícil y donde no se cumplen las condiciones básicas. Que el sufrimiento humano en esos lugares es enorme y que, a menudo, es allí donde surgen los conflictos y la inestabilidad más duros. Que necesitan nuestra ayuda y que Mundukide se creó hace 27 años precisamente para eso. Una ayuda que no genere dependencia, pero ayuda al fin y al cabo. Para que puedan construir infraestructuras allí, para que tengan mejores servicios de educación y salud, y para lograr unas condiciones de vida más dignas. A la juventud, especialmente, le diría que es una oportunidad inmejorable para adquirir experiencia y desarrollarse como personas.
¿Se podría decir que Mundukide es un ejercicio de intercooperación monumental?
Sin duda. La misión de Mundukide es promover un sólido ejercicio de intercooperación para poder llegar al mayor número de personas beneficiarias posible; coordinando y poniendo a trabajar en red a cooperativas, instituciones y personas a nivel individual. Cuantos más agentes nos unamos, más eficaz será el trabajo que podamos realizar.
El mundo hoy
Complejo, incomprensible, con enormes cambios científicos, tecnológicos y sociales. El mundo va demasiado rápido. ¿Cuál es tu visión?
El mundo va muy rápido, sin apenas reflexión. Cuando volví de China en 2012, solía decir que mientras dormimos, el mundo se está moviendo a una velocidad increíble. Es decir, el mayor comercio mundial está en el Pacífico, y cuando allí es de día, para nosotros es de noche. Por otro lado, en los últimos años vemos que al frente de los países más ricos hay líderes de avanzada edad, mirándose el ombligo, intentando salvarse a sí mismos; su objetivo es la inmortalidad o el poder, pero en absoluto les importa el futuro de quienes vienen detrás. Estamos ante un choque social tremendo. La extrema derecha ha puesto en evidencia las posturas más polarizadas y ha demostrado su capacidad para atraer a la juventud. Sospecho que esto traerá consigo un choque aún más violento entre los extremos.
“El objetivo principal de Mundukide es transformar la sociedad en los pueblos empobrecidos a través del trabajo. Lo que sabemos hacer es fomentar el desarrollo económico junto con la población local, y para ello intentamos crear oportunidades laborales que mejoren las condiciones de vida de las personas”
Otro tema de gran actualidad es la situación que viven las personas migrantes. ¿Cómo veis la cuestión de la migración desde Mundukide?
El tema de la migración es político. Nosotras trabajamos en sus países de origen, junto a la población local, para crear oportunidades de trabajo y evitar que nadie se vea en la obligación de huir de su país si no lo desea. De todos modos, es verdad que hoy en día hay menos países en el umbral de riesgo de pobreza extrema que cuando se fundó Mundukide. Sin embargo, debido a las desigualdades en muchos países, una gran parte de la población vive muy por debajo de la media. En general, muchísima gente ha salido de la pobreza severa, PERO —en mayúsculas— todavía hay mil millones de niñas, niños, mujeres y hombres que sufren pobreza, y al otro lado estamos los mil millones de personas más ricas. Si queremos un mundo más justo, deberíamos poner el foco en esa realidad.

ITSASO ERRETOLATZA, DE CERCA
“Me gusta hacer cosas nuevas, normalmente siempre estoy dispuesta a probar”
¿Cómo es Itsaso Erretolatza?
Diría que soy ingeniera, vascoparlante y cooperativista. Le pongo pasión a todo lo que hago. Y en Mundukide me siento cada día más a gusto, sobre todo por la gran calidad humana que hay.
¿Qué aficiones tienes?
Me gusta mucho la montaña y escribir. Tengo el vicio del café y, afortunadamente, en Mundukide tenemos un café excelente, normalmente de Ecuador.
Y más allá del café… ¿Algo más que se pueda contar?
Muchos deseos y pasiones, porque me gusta disfrutar de la vida. No soy de las que se quedan atrás; me gusta hacer cosas nuevas y normalmente siempre estoy dispuesta a probar.
¿Alguna pasión confesable?
La montaña es mi gran pasión, algo que he practicado tanto en verano como en invierno e incluso después de trabajar. Sin embargo, llevo unos meses arrastrando una lesión y, por desgracia, de momento no puedo ir al monte. Estuve en la carrera de montaña de Udalatx en Arrasate, ya que participó uno de mis hijos, y disfruté muchísimo viéndolo correr. También juegan al balonmano y me encanta ir a ver sus partidos. Y últimamente he cogido otra pequeña afición: ponerme a coser con mi madre.
Si quisieras añadir algo más…
Que estoy muy a gusto en Mundukide, cada vez más, y eso me motiva muchísimo para afrontar los retos del futuro. Y muchas gracias a todas las amistades y colegas de las cooperativas, porque gracias a su apoyo podemos poner en marcha infinidad de proyectos.