Letras que hacen equipo

Los planes de euskera son herramientas imprescindibles para fomentar el conocimiento y el uso del idioma en nuestras cooperativas. Pero, más allá de las normas y los objetivos estratégicos, para que un idioma viva necesita una dimensión cultural y de disfrute. En este ámbito, en MONDRAGON tenemos iniciativas que están floreciendo con fuerza: los grupos de lectura.
Card image cap
Grupo de lectura de Lagun Aro, con el escritor Pello Lizarralde.
07/04/2026

Un idioma no es solo un conjunto de normas para comunicarse; encierra en sí mismo una cultura y una cosmovisión. Diversas personas que trabajan en nuestras cooperativas lo han entendido a la perfección y han comenzado a reunirse en torno a la literatura para compartir café, libros y euskera. Pero, ¿cuál es exactamente la función de estos grupos en la normalización del euskera? ¿Cómo influyen en el día a día de la plantilla?

En la actualidad, el mapa de los grupos de lectura y las iniciativas literarias se distribuye así en nuestras cooperativas:

Captura de pantalla 2026-04-01 a las 11.43.25.png

Salir de la zona de confort y disfrutar

En palabras de Eneko Barberena, dinamizador de los grupos de lectura de Mondragon Goi Eskola Politeknikoa y LagunAro, la función principal de estos grupos es cambiar los hábitos de lectura y mejorar el nivel de euskera. En las empresas hay mucha gente con hábito de lectura, pero a menudo lo hacen en castellano por falta de conocimiento o por no encontrar su estilo favorito en euskera.

"El grupo de lectura ayuda a salir de la zona de confort", explica Barberena. El grupo enciende la chispa para leer en euskera, y comprender los textos literarios y debatir sobre ellos tiene un gran valor en el día a día. En cuanto a la dimensión cultural, lo tiene claro: "Al igual que la música, la danza o el bertso, la literatura también es parte de la cultura vasca y, además, está ligada al disfrute. Quienes participan están muy a gusto aquí". Cabe destacar, además, que estas iniciativas han surgido a propuesta de la plantilla y que las cooperativas las han respaldado, lo que hace que el proceso sea aún más positivo.

Creando bibliotecas

En LKS Next, la idea del grupo de lectura surgió de la Comisión de Euskera, de la mano de Miriam Mendikute. En 2023 iniciaron su andadura con el exitoso libro Miñan, de Amets Arzallus. Realizan tres sesiones al año y a menudo tienen el "lujo" de poder hablar con quienes escriben los libros (tanto presencialmente como de forma online).

De cara al Plan de Euskera, el grupo ha logrado crear un punto de encuentro permanente para las personas vascoparlantes. "En las horas del café hablamos de libros, y compañeros y compañeras que no se inscriben también se animan a leer", explican. Además, utilizando la COFIP, compran los libros para quienes participan y, al mismo tiempo, nutren la biblioteca en euskera de la cooperativa.

En este sentido, en el Centro Corporativo MONDRAGON la semilla ya está sembrada. El 3 de diciembre de 2025 se puso en marcha la iniciativa Liburu biziak (Libros vivos). Se compraron 10 libros en euskera para ponerlos a disposición de toda la plantilla, y ya los han leído varias personas del equipo. La biblioteca está viva y puede ser el primer paso para futuras tertulias.

¿Por qué reunirse en torno a un libro?

¿Qué impulsa a una persona del equipo a dedicar su tiempo a hablar de literatura? Integrantes de Mondragon Goi Eskola Politeknikoa y LagunAro han respondido desde sus propias experiencias:

Recuperar el placer de leer en euskera:

– Josu Urkiola (MGEP): "Tengo mucha relación con el euskera, vengo de un entorno muy euskaldun, pero muchas veces no tenía la costumbre de leer tanto en euskera. Esto me ha ayudado a conocer a autores y autoras y a retomar el contacto con ese gusto por leer en euskera".

– Ane Miren Ayastuy (LagunAro): “Tengo mayor tendencia a leer en castellano. Pero siempre hay una primera vez y esto puede generar una tendencia a cambiar nuestros hábitos".

– Jonmikel Intsausti (LagunAro): "Desde que me reeuskaldunicé ha sido uno de los ejercicios necesarios para avanzar en mi competencia en el idioma".

Al igual que la música, la danza o el bertso, la literatura también es parte de la cultura vasca y, además, está vinculada al disfrute.

La riqueza que aporta el grupo:

– Osane Lizarralde: "En el grupo compartimos lo que nos ha gustado; así descubres otros libros. A veces conoces directamente a quienes escriben o traducen, y te das cuenta de detalles en los que tú no te habías fijado".

– Ane Miren Ayastuy: "La tertulia que se genera es muy enriquecedora. Me ha servido para cambiar la relación con otros compañeros y compañeras, y para fomentar más el euskera".

– Jonmikel Intsausti: "Es una herramienta valiosa para formarnos, aprendiendo vocabulario nuevo y haciendo que nuestras cooperativas y Euskal Herria sean un poco más euskaldunes".

A quienes dudan, el equipo les envía un mensaje unánime: "Que se animen, que es muy fácil. Ese rato que nos juntamos suele ser muy agradable", resume Josu Urkiola.