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Arantzazu, el mejor lugar para reflexionar sobre el próximo cuatrienio
Durante tres jornadas intensas, el equipo deja en pausa la actividad diaria de las oficinas para reencontrarse con quienes, desde Euskal Herria, acompañan los programas de Ecuador, Colombia, Brasil y Mozambique, y para compartir con voluntariado y patronato el rumbo que está tomando la organización de cara a los próximos años.
Encuentros como el de Aránzazu recuerdan que, detrás de cada proyecto agrícola, cada cooperativa acompañada y cada informe económico, hay un equipo de personas que necesita, también, pararse a pensar juntas hacia dónde caminar
Un recorrido por los cuatro programas
La primera jornada está dedicada a escuchar, de primera mano, cómo avanza el trabajo sobre el terreno. Los equipos gestores presentan la situación de cada programa: Mozambique, con sus intervenciones en Cabo Delgado y en los distritos de Niassa; el programa andino, con el trabajo en Ecuador junto a Unorcac en la zona del Toisán y en Colombia con recicladores y agroecología; y el programa de Brasil, que reúne experiencias tan diversas como la comercialización, el proyecto de Maricá, las cadenas de semillas y grano, o el trabajo en Ceará. Cada presentación se cierra con una dinámica participativa en la que todo el equipo aporta propuestas de mejora, para que el encuentro no sea solo un informe de lo hecho, sino también un espacio de construcción colectiva.
La jornada avanza con las áreas que sostienen esos programas desde dentro: personas y cultura organizativa, captación de fondos, gestión económica y sistemas, incluyendo una reflexión sobre hacia dónde camina Mundukide en el uso del ERP y la inteligencia artificial. Y, como no todo puede ser trabajo, la tarde se cierra con una excursión a la montaña y, ya de noche, con el tradicional torneo “Humanity at Play”.
Plan Estratégico, 2027-2030
La segunda jornada mira hacia fuera y hacia dentro a la vez. Se abre con una revisión del papel de la comunicación en la organización y con un momento de mística compartida entre el equipo y el voluntariado, antes de dar la palabra a quienes, desde el voluntariado, presentan su trabajo: no tanto lo que hacen, sino lo que desde su mirada podría mejorar o reforzarse en Mundukide.
Por la tarde, con la incorporación de personas invitadas del voluntariado y del patronato, arranca el trabajo sobre el Plan Estratégico 2027-2030. La apertura corre a cargo de Leire Mugerza, y a continuación tiene lugar una mesa redonda —moderada por EMUN— bajo el título “Aprendiendo de la experiencia: gestión del conocimiento en una nueva era”, en la que se repasan las aperturas y cierres de programas en países como Guinea Ecuatorial, Cuba, Etiopía, Zimbabue, Ecuador o Colombia, para extraer aprendizajes que sean útiles de cara al futuro. La jornada se cierra con una visita guiada al santuario de Aránzazu.
Construyendo el futuro de la organización
La última jornada se dedica por completo al Plan Estratégico. Por la mañana, el equipo trabaja en un análisis DAFO y en la definición de las líneas estratégicas para el periodo 2027-2030. Después llega uno de los momentos más significativos del encuentro: la entrevista a los propios cooperantes, “las voces de los trabajadores en terreno”, un espacio pensado para que la experiencia de quienes acompañan directamente a las comunidades socias alimente el diseño del futuro de Mundukide. El encuentro se cierra con una comida de despedida, con la vista puesta ya en el próximo encuentro, dentro de dos años.
Encuentros como el de Aránzazu recuerdan que, detrás de cada proyecto agrícola, cada cooperativa acompañada y cada informe económico, hay un equipo de personas que necesita, también, pararse a pensar juntas hacia dónde camina.