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De la alianza cooperativa entre MONDRAGON e i+Med nace NanoSPharm, empresa del sector biomédico
La sede de i+Med en el parque tecnológico de Miñao en Gasteiz ha acogido este martes la presentación de un ambicioso proyecto cooperativo por partida doble; cooperación entendida como alianza entre distintas compañías, y cooperativa por su naturaleza, ya que tanto MONDRAGON como i+Med son empresas cooperativas. NanoSPharm, nueva sociedad que nace de esta alianza, está participada al 50% por MONDRAGON e i+Med, parte con una inversión inicial de 8,3 millones de euros y supone un nuevo paso en la apuesta de MONDRAGON por promover actividades empresariales de futuro en sectores de alto valor añadido.

“NanoSPharm refleja el valor de la cooperación para transformar conocimiento especializado en una nueva actividad empresarial. El proyecto une innovación biomédica y capacidad industrial en un sector con recorrido internacional y potencial para generar valor económico y social” ha destacado el presidente de MONDRAGON, Pello Rodríguez.
“NanoSPharm refleja el valor de la cooperación para transformar conocimiento especializado en una nueva actividad empresarial. El proyecto une innovación biomédica y capacidad industrial en un sector con recorrido internacional y potencial para generar valor económico y social” ha destacado el presidente de MONDRAGON, Pello Rodríguez.
Por su parte, el director de i+Med, Manu Muñoz, ha puesto de manifiesto que “este acuerdo nos permite dar un paso decisivo para trasladar al mercado una tecnología nacida de una necesidad clínica real. NanoSPharm combina conocimiento científico, experiencia regulatoria y vocación industrial para mejorar la seguridad y el rendimiento de las prótesis”.
NanoSPharm tiene como objetivo trasladar al mercado una tecnología desarrollada en el ámbito biomédico capaz de generar sobre las prótesis un recubrimiento de alta biocompatibilidad, así como el de producir dispositivos que permitan el rociado de los recubrimientos en forma de spray. Un producto para un sector de alto valor añadido, donde se prevén crecimientos del 9% anuales.
Manu Muñoz, ha puesto de manifiesto que “este acuerdo nos permite dar un paso decisivo para trasladar al mercado una tecnología nacida de una necesidad clínica real. NanoSPharm combina conocimiento científico, experiencia regulatoria y vocación industrial para mejorar la seguridad y el rendimiento de las prótesis”

El producto, novedad mundial
Los nanogeles, están basados en ácido hialurónico y quitosano, el sistema busca favorecer la osteointegración, actuar como barrera antibacteriana y aportar propiedades de autorreparación. En futuras evoluciones podrá incorporar también la liberación controlada de sustancias bioactivas.
Manu Muñoz: “La tecnología es novedosa y las patentes lo soportan. A nivel de hidrogeles de recubrimiento, es una novedad mundial”.
La tecnología podrá aplicarse a prótesis dentales y ortopédicas, con potencial asimismo en ámbitos como traumatología, cirugía maxilofacial, cardiología, urología o neurocirugía. La hoja de ruta contempla completar su desarrollo, validación clínica y certificación para abordar posteriormente su industrialización y comercialización internacional (tanto de los nanogeles como de los dispositivos de eprayado), inicialmente prevista para 2030.
Una realidad cooperativa
Más allá de la dimensión tecnológica, NanoSPharm representa una nueva expresión de la cooperación entre cooperativas como herramienta para emprender y generar nuevas actividades. MONDRAGON aporta su experiencia empresarial e industrial, mientras que i+Med suma su conocimiento científico y su especialización en nanohidrogeles. Actualmente trabajan en este proyecto 12 personas.
Más allá de la dimensión tecnológica, NanoSPharm representa una nueva expresión de la cooperación entre cooperativas como herramienta para emprender y generar nuevas actividades
En este sentido, Rodríguez hablaba de la ilusión que le genera el proyecto: “Tengo ilusión. Siento lo que sentí hace dos años cuando conocí el proyecto integral de i+Med; el sentimiento era el de ‘aquí algo hay que hacer’. Erreka, cooperativa de MONDRAGON, ya trabaja de cerca en este proyecto. La ambición es crear oportunidades para ambas cooperativas”.
Al mismo tiempo, Muñoz, resaltaba el valor de la alianza para i+Med desde una mirada muy cooperativa: “Ir con MONDRAGON es como ir de la mano de tu hermano mayor. Tener la confianza de una corporación grande es un buen aval”.