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Txomin García, Presidente del Consejo Rector de Caja Laboral: "Queremos realizar una ampliación de capital de 165 millones de euros"

09/04/2012

Al sector de las finanzas también le ha llegado el momento de realizar adaptaciones y Caja Laboral, sumido en ese torbellino de cambios, está dando pasos para definir su proyecto de futuro. Hemos entrevistado al presidente Txomin García, para hablar de la situación y futuro de la entidad.
Txomin García, Presidente del Consejo Rector de Caja Laboral: "Queremos realizar una ampliación de capital de 165 millones de euros"

Txomin García.

¿Cuál es el análisis de Caja Laboral sobre el actual escenario de crisis y la situación del sector financiero a nivel del Estado?

La situación general afecta a todo el tejido social y empresarial. En concreto, el sector financiero a nivel estatal está en pleno proceso de reconversión. La mayor parte de las Cajas se está convirtiendo en bancos y en el nuevo escenario resultante se prevé se reduzca de forma importante. La propia situación de falta de solvencia y baja de eficiencia de muchas de las entidades unida a las nuevas medidas reguladoras, están provocando dicho movimiento de concentración, en la mayor parte de los casos forzadas por la propia situación de las entidades. Los movimientos todavía no han terminado y durante este año se producirán nuevas fusiones que podrá darnos una foto final de cómo quedará este sector, que a buen seguro se modificará, se ha modificado ya, radicalmente.

“No contemplamos acuerdos con entidades no cooperativas o cuya finalidad sea realizar la actividad financiera desde una figura bancaria. La cooperativa es para nosotros una forma de entender la banca”

Y este escenario, ¿es similar en el caso de las Cooperativas de Crédito? ¿Cuál es la situación de este sector?

Es cierto que también en el ámbito de las cooperativas de crédito se ha iniciado una dinámica de concentración. Se trata de un sector que, a nivel de todo el Estado, contaba exactamente hace un año con más de 80 entidades, muchas de ellas de muy reducido tamaño, y cuyos activos totales sobrepasan ligeramente los 120.000 millones de euros, teniendo muchas de ellas un ámbito de actuación muy restringido, casi municipal.

Su composición societaria poco tiene que ver con la de Caja Laboral, pues en ellas participan fundamentalmente asociaciones agrarias y clientes, mientras que en nuestro caso son partícipes los socios de trabajo así como las cooperativas asociadas.

El número de cooperativas de crédito se ha reducido ya a menos de 40 y continuará reduciéndose. Es importante recalcar que las razones que desencadenan estos procesos de concentración, son muy diferentes a los de cajas y bancos. En general, las cooperativas presentan exposiciones muy reducidas al sector inmobiliario, tasas de morosidad sensiblemente inferiores al sistema, una buena situación de solvencia y limitada exposición a mercados mayoristas. Su punto débil es la eficiencia, y la mejora de ésta la principal razón de abordar los procesos de integración, algo que no se produce en Caja Laboral cuyos niveles de eficiencia está entre los mejores del sector financiero.

¿Y Caja Laboral, en este momento, como visualiza su futuro?

En primer lugar, es fundamental reseñar que desde Caja Laboral nos vemos como un proyecto Cooperativo y de Economía Social. No deseamos ni contemplamos ningún
proceso de bancarización, siendo por tanto nuestro objetivo seguir siendo una cooperativa de crédito.

En nuestra opinión el modelo cooperativo es un valor en sí mismo, una forma distinta de hacer banca que hemos de preservar para la sociedad de la que formamos parte. Desde luego esto ya marca un primer límite: en coherencia con nuestro modelo cooperativo no contemplamos acuerdos con entidades no cooperativas o cuya finalidad sea realizar la actividad financiera desde una figura bancaria. La cooperativa es para nosotros una forma de entender la banca.

Dicho esto, quiero expresar que presentamos unos notables indicadores en los parámetros básicos de la gestión bancaria, como son la solvencia, liquidez, morosidad o eficiencia. Esto nos permite mantener nuestra autonomía de decisión y no sentir la presión o necesidad de tomar medidas no deseadas para la pervivencia de nuestro proyecto. Y digo autonomía, porque siempre hemos de tener en cuenta que éste es y debe ser un sector regulado en diversas variables especialmente la Solvencia.

También quiero trasladar que somos un proyecto abierto a otros que compartan o quieran compartir nuestros valores y forma de entender el negocio bancario.

Precisamente acaban de anunciar el inicio de conversaciones para una posible integración con Ipar Kutxa…

Así es. Ipar Kutxa es una organización con la que compartimos gran parte de nuestros valores, y desde esa perspectiva diría que cumple todos los requisitos que nosotros entendemos como necesarios para compartir un proyecto. Es también una cooperativa de crédito, tiene un modelo de gestión en el que la participación e implicación de las personas es un elemento clave, así como su posición comprometida con el País.

Presenta una situación saneada, con unos notables niveles de solvencia, liquidez y morosidad. Es por tanto un proyecto con el que, además de compartir valores, podemos empezar inmediatamente a construir un futuro, pues se encuentra en una posición, saneada. Esto es muy importante, pues quiero recalcar que se trata de una integración que nada tiene que ver con las fusiones que estamos observando en el mercado estatal, en el que está siendo necesario, obligado, afrontar procesos de fusión para preservar la viabilidad de determinadas entidades.

Díganos ¿cuáles son los objetivos de ese proceso de fusión?

La posible integración de Caja Laboral-Euskadiko Kutxa e Ipar Kutxa, nos consolidará como segunda cooperativa de crédito del Estado, pero lo que es más importante, como segunda entidad financiera del País Vasco. Nos permitirá asentar especialmente la posición en los mercados de Bizkaia y Araba, en los que daremos un salto relevante en cuota. A partir de ahí, observamos la situación resultante como óptima no solo para asentar esta posición, sino para abordar incrementos de cuota de mercado apoyados en nuestra forma diferente de hacer banca, que en los momentos de crisis de valores y bancarización del negocio que estamos viviendo, puede ser muy bien aceptada por la sociedad.

Va a facilitar el despliegue de un nuevo modelo de oficina, requerido por nuestro modelo de negocio, que pretende habilitar gestores especializados en ámbitos como la Banca Personal o los Autónomos y Negocios, ampliando las posibilidades de extender el modelo de Bancaseguros. Es un modelo de negocio que se completa con la nueva unidad de negocio de Empresas que también se encuentra en proceso de despliegue.

“La integración de Ipar Kutxa, aporta un mayor  volumen de negocio y conocimiento del sector  primario que se complementa con el conocimiento
del sector industrial que Caja Laboral ya posee”

La integración de Ipar Kutxa, aporta un mayor volumen de negocio y conocimiento del sector primario que se complementa con el conocimiento del sector industrial que Caja Laboral ya posee cubriendo de esta manera las áreas productivas de la sociedad. También aporta la incorporación de una red comercial dinámica, con altos niveles de proactividad y orientación al cliente. Por otra parte, ambas entidades ocupamos puestos de liderazgo en atención al cliente según el estudio independiente Stiga que analiza minuciosamente esta materia en el sector financiero estatal.

La dimensión de las entidades financieras

En la actualidad, todas las orientaciones, medidas y opiniones van dirigidas a plantear un escenario de pocas entidades financieras, bancarizadas, y con unos volúmenes mínimos para garantizar la viabilidad. Se habla de 150.000 millones de euros de activos totales para garantizar la competitividad. Caja Laboral, ni en solitario ni teniendo en cuenta la integración con Ipar Kutxa llega a estos parámetros…

El tamaño, o mejor dicho, el contar con Entidades financieras de reducido tamaño, no es el desencadenante de la crisis. La razón principal, más allá de la crisis financiera
internacional, radica en la mala gestión del riesgo, en el desmesurado crecimiento y en cómo se ha financiado el mismo. El estado de opinión actual parece que nos obliga a ganar en tamaño. El tamaño para lograr mayores niveles de solvencia, mejoras en la eficiencia o mayor accesibilidad a mercados de capitales… Pero a estas preguntas hemos de añadir otras como: ¿El tamaño para qué? ¿Para competir dónde y contra quién?

Y ¿qué respuestas tienen esas preguntas?

Las cifras que se apuntan como tamaño mínimo han de observarse, a nuestro entender, con cierto criterio de relatividad. Así, si tomamos como unidad de mercado el conjunto del Estado las cifras que se manejan pueden ser razonables. Pero si nos vamos a ámbitos superiores, como la Unión Europea, serán claramente insuficientes. Por ello es importante que un proveedor financiero tenga claramente definido el entorno en el que desea competir, o el mercado al que quiere dotar de sus servicios. En nuestro caso nos planteamos ofrecer nuestros servicios principalmente en los mercados de la CAV, Navarra, incluso en Rioja y Valladolid donde tenemos una posición consolidada y manteniendo nuestro proyecto de crecimiento potencial en lo que hemos venido en denominar como Red Nueva ubicada en otras Comunidades Autónomas como Aragón, Castilla y León, Asturias, Cantabria o Madrid. Esa es nuestra referencia, y para ello contamos con un tamaño adecuado pues nuestra actividad principal actual se centra en un mercado que supone en torno al 15% del PIB del Estado y que abordamos con un tamaño, con la incorporación de Ipar Kutxa, que nos sitúa con unos activos totales de unos 25.000 millones de euros y cuotas de mercado que superan el 15% en el mercado en el que queremos competir. Con lo cual el impacto de Caja Laboral en nuestra zona de actuación sería equivalente al de un Banco Nacional del tamaño de 165.000 millones de euros.

Sí, pero se habla del tamaño como una variable necesaria para situarse en determinados ratios, bien de solvencia o eficiencia. ¿No es así?

Efectivamente, esas son las razones que se esgrimen, pero me gustaría realizar un breve repaso, con datos en la mano, sobre la concreción de esas variables y la realidad actual de Caja Laboral.

En primer lugar, se habla de la Eficiencia, un indicador clave en banca, que viene a reflejar los costes en los que incurrimos para conseguir una unidad de margen bruto (o de benefi cio antes de dotaciones) y que por tanto es mejor cuanto menor es la cifra resultante. Se cita el “tamaño mínimo” de una Entidad como requisito para lograr determinados niveles de eficiencia, siendo uno de los principales objetivos de las integraciones el que las entidades resultantes sitúen sus ratios de eficiencia por debajo del 50%. Caja Laboral, ya en la actualidad, presenta un ratio de Eficiencia del 40,64% que se encuentra entre los mejores del sector financiero mientras que la media del sector tiene, a septiembre 2011, el 46,55%. Quiere esto decir que hay otros caminos para lograr ser una Entidad eficiente, y nosotros los conocemos y los hemos llevado a la práctica durante mucho tiempo.

“El impacto de Caja Laboral en nuestra zona de  actuación sería equivalente al de un Banco Nacional
del tamaño de 165.000 millones de euros”.

Igualmente se propone el argumento de la mejora de la Solvencia, o el nivel de fondos propios sobre los activos totales del balance. Caja Laboral presenta un ratio de Core Capital (Capital más reservas) del 12,39%, que nos sitúa también como una de las entidades más solventes de todo el Estado.

También se hace referencia a que el tamaño es necesario para un mejor reconocimiento por parte de los mercados mayoristas, y por tanto poder acceder a su financiación. En nuestra opinión a futuro volveremos a una banca más tradicional, en la que las inversiones se financien con la captación de recursos minoristas, y por tanto operemos con ratios de apalancamiento menores a los actuales. Esa es la vía que hemos seguido y en la que continuaremos profundizando. Caja Laboral es una de las Entidades que presenta una menor dependencia de los mercados mayoristas, pues el 85% de nuestros créditos están financiados con recursos de clientes, no contando con vencimientos en mercados mayoristas hasta finales de 2013, y que por cierto, no renovaremos sino que tenemos planifi cado autofinanciar. Es el resultado de una política prudente en cuanto a los niveles de apalancamiento y una buena estructuración de las emisiones y plazos de vencimiento en los mercados mayoristas.

Esto nos ha permitido, entre otras cosas, no entrar en la “guerra de pasivo” que dura ya más de dos años, y que es consecuencia de las tensiones de liquidez del sistema. Por ello hemos logrado mantener, e incluso mejorar, nuestros niveles de rentabilidad del negocio recurrente, manteniendo la sostenibilidad del negocio, y que por cierto, cara a 2012 también prevemos mejorar.

Modelo de banca cooperativa

Anteriormente ha realizado una referencia al “modelo cooperativo” como referencia de futuro, a que Caja Laboral no se plantea cambios en su estatus jurídico… ¿nos podría aclarar una poco más a qué se refiere?

Hasta hace bien poco tiempo el negocio financiero en el ámbito del Estado se organizaba en tres tipos de entidades: Las Cajas, los Bancos y las Cooperativas de Crédito. Es claro que, salvo alguna aislada excepción, las Cajas van a desaparecer, quedando únicamente jugadores en el mercado que operarán en uno de los otros dos formatos.

“La fórmula cooperativa nos permite una mayor participación e implicación de los socios trabajadores en el proyecto”

El primero de ellos es el modelo bancario, un modelo que toma como referencia al accionista y los mercados. Cuenta con la capacidad de recurrir a estas referencias en caso de necesidad, pero ello le supone primar los intereses de sus accionistas. Tiene por tanto, como objetivo principal, maximizar el valor (beneficio) para los accionistas, para sentirse respaldado por los mismos. Lo hace mediante el reparto de dividendos y el sostenimiento de la cotización de la acción en los mercados y para ello ha de centrarse en la maximización de los beneficios.

El modelo cooperativo tiene otros referentes, y nosotros los conocemos perfectamente, son y serán aplicados a otros sectores y creemos que tienen un valor importante también en el ámbito financiero. Hablo de las personas, de la participación de éstas en el capital y en la gestión, con su reflejo en el nivel de eficiencia y todo lo que ello representa en términos de transparencia interna, de coherencia en la gestión. Sin olvidarnos de los equilibrios en la remuneración, poniendo límites al abanico retributivo entre los diversos niveles de la organización, cuestión ésta objeto también de crítica en la presente crisis.

Y desde el punto de vista de la gestión está demostrado que es un modelo que funciona.

Todo ello, así lo creo, se proyecta en la implicación de las personas con el proyecto, y desde luego se traslada a la relación de éstas con el cliente, en la búsqueda de su satisfacción como forma de preservar el propio negocio. Es cierto que hay que cumplir con unas exigencias regulatorias pero al final será el cliente quién determine el éxito de la entidad.

Creo que los niveles de transparencia interna con los que hemos actuado en esta época de crisis no son los habituales en un sector tan opaco como es el financiero y me atrevería incluso a decir que no tienen parangón en el sistema en su conjunto. Eso supone un esfuerzo importante en tiempos donde no son buenas las noticias a dar, pero trae como consecuencia una implicación de las personas que al final es determinante para alcanzar los objetivos establecidos y superar los retos que se presentan.

Y la consecuencia de todo ello, de cualquier proyecto cooperativo, es servir a la sociedad en la que opera. En nuestro caso la obtención de beneficio va orientada a sustentar el proyecto cooperativo en su conjunto, el fomento de la cultura y el euskera así como el emprendizaje. Solo en el ámbito Cooperativo la aportación realizada en los últimos cinco años ha sido en torno a 100 millones de euros. Esta es la cifra de los últimos cinco años si bien conviene recordar que estos fondos se vienen aplicando desde la constitución de Caja Laboral.

“Queremos realizar una ampliación de capital de 165 millones de euros”

También conocemos que Caja Laboral está pensando en poner en marcha una Ampliación de Capital. ¿Cuáles son las razones y objetivos de la
misma?

Efectivamente, en la última sesión de nuestro Consejo Rector acordamos  comenzar un proceso de Ampliación de Capital, que nos lleve a incrementar el mismo en 165 millones de euros. En la actualidad contamos con un Capital de 500 millones de euros y unos  Fondos Propios totales (capital más reservas) de 1.571 millones de euros.

La práctica totalidad de Entidades que operarán en el futuro sistema fi nanciero del Estado han abordado, o están abordando, procesos de ampliación. La razón es que el escenario futuro requerirá de Entidades con niveles de capitalización más altos que en el pasado y en ese sentido, aun cubriendo con holgura los actuales requerimientos de capital, incluso los que se plantean en el acuerdo de Basilea para 2019, creemos necesario asentar en mayor medida nuestra solvencia. Es necesario ser también prudentes en este aspecto, y blindar al proyecto ante escenarios adversos y que presentan todavía incertidumbres considerables en el medio plazo.

¿Y a quienes está pensando Caja Laboral acudir para cubrir esta ampliación?

En la actualidad la composición societaria de Caja Laboral se distribuye entre los socios de trabajo y colaboradores (jubilados de Caja Laboral) que ostentan el 43% de la representación, y los socios colectivos (cooperativas asociadas) con el 57% restante. Evidentemente será a estos colectivos a los que daremos prioridad en primera instancia, de forma que puedan acceder al volumen que consideren razonable, y a partir de ahí iremos dando la opción de participar en nuestro proyecto a los cooperativistas de las cooperativas asociadas y a los clientes vinculados de Caja Laboral.

En este sentido sí quisiera destacar dos aspectos, el primero es que avanzaremos en este proceso de Ampliación de manera sosegada, pues nos marcamos un período de dos años para su cobertura total, y el segundo que abriremos la participación a nuevos colectivos. Se trata, no lo olvidemos, de medidas orientadas a preservar nuestro modelo, no a modificarlo.

¿Y cuándo están previendo la activación de esta  ampliación?

Será un punto que se trate ya en la próxima Asamblea General Ordinaria, que celebraremos el 21 de  abril y será a partir de esa fecha cuando la pongamos en marcha.

 

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