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Año nuevo con propósitos de salud renovados
Comienza un nuevo año y lo solemos hacer con nuevos buenos propósitos. Entre los más habituales figuran: seguir una alimentación más sana y saludable, hacer más ejercicio y, si eres una persona fumadora, abandonar su consumo. Sin embargo, como muestran varios estudios, en menos de un mes renunciamos a estas metas por carecer de unos objetivos específicos y realistas que nos sirvan de guía para desarrollarlos y alcanzarlos. Para que esto no suceda, desde la Asociación Contra el Cáncer se facilitan pautas sencillas y prácticas que te ayudarán a lograr tus propósitos.
¿Cómo llevar una alimentación más saludable?
La dieta mediterránea ha demostrado tener un impacto muy positivo sobre la salud: incrementa la esperanza de vida y reducir el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares y cáncer. El tipo de alimentos que propone, y su equilibrio a la hora de distribuir las comidas hacen de ella una de las mejores opciones, según los especialistas. Principalmente, esta dieta se basa en el consumo abundante de frutas, verduras, legumbres y cereales (pan, pasta y arroz, preferentemente integrales…).
✔️ Algunos consejos para seguir la dieta mediterránea
- Consume abundante fruta y verdura fresca. Intenta incluir verdura en todas tus comidas y que el postre sea habitualmente una pieza de fruta.
- Al elegir alimentos ricos en proteínas, piensa sobre todo en legumbres (lentejas, garbanzos, judías…) y pescado (tanto azul como blanco). En cuanto a la carne, evita las procesadas (embutidos, hamburguesas, salchichas…).
- Los cereales, como pan, arroz o pasta son muy importantes y, además, es preferible tomarlos en su forma integral, ya que nos aportarán más fibra.
- Trata de evitar el consumo de azúcar refinado que, sobre todo, está presente en los productos ultraprocesados (bollería envasada, bebidas azucaradas…).
- Un elemento fundamental en la dieta mediterránea es el aceite de oliva, que utilizaremos como aderezo y al cocinar. No obstante, pese a sus propiedades, se recomienda su uso con moderación.
- El consumo de sal se limitará a un poco o nada. En especial conviene que evites la sal que contienen los productos ultraprocesados (patatas fritas envasadas, salsas…).
- Es recomendable eliminar el consumo de alcohol al igual que el de las bebidas azucaradas. Se recomienda su sustitución por agua o té.
✔️ Comer de manera consciente
Una segunda recomendación es llevar a cabo una alimentación consciente. Es decir, prestar atención a la comida que ingerimos, así como los pensamientos, emociones y sensaciones que suceden antes y mientras comemos. Esto es, disfrutar de la comida.
La alimentación consciente pretende que nos centremos en el acto de comer y olvidemos otras distracciones mientras lo hacemos, como consultar el móvil. Pero también quiere que aprendamos a notar la saciedad y a diferenciar entre el hambre física y la emocional. No es una dieta porque la finalidad de la alimentación consciente no es prescindir de ningún alimento, ni seguir unas normas específicas.
Estos son algunos de los consejos que se ofrecen en el marco de la alimentación consciente:
- Si no tienes hambre, no comas. Es preferible ser consciente de las señales que tu cuerpo envía de apetito y saciedad en vez de comer según la hora del reloj.
- Cuando comas, céntrate en comer. Elimina las distracciones innecesarias mientras comes, es decir, evita consultar el móvil o ver la televisión.
- Come con tranquilidad y sin prisas. No estés pendiente del reloj y saborea cada bocado.
- Mastica despacio y saborea los alimentos. De esta forma vas a ser consciente de lo que estás comiendo y la digestión será más fácil.
¿Cómo mantener un peso saludable?
¡Muévete más! El sedentarismo es un problema muy común en nuestra sociedad y afecta de manera diferente a cada persona. Es muy importante ser consciente de la importancia que tiene evitar esto para el cuidado de nuestra salud.
Sabemos que comenzar a crear una rutina de actividad diaria no es algo fácil y, por eso, es importante que reflexiones sobre para qué harías ejercicio, los beneficios que ello te puede aportar, así como el tipo de actividades físicas que te gustaría realizar o te sientes capaz de hacer. Puede parecer poca cosa, pero es el primer paso para afianzar un nuevo hábito.
Ten en cuenta que los pequeños cambios suman. Mide tus capacidades y ve progresando poco a poco.
¿Cómo abandonar el consumo de tabaco y aerosoles?
El primer paso es hacer una evaluación de la situación en la que te encuentras y ajustar tu decisión y expectativas a lo que sea posible en cada momento.
👉 Si crees que es tu momento para dejar de fumar y decides hacerlo, adelante. Sin duda, es la mejor decisión que puedes tomar en cualquier momento.
En la Asociación Contra el Cáncer podemos ayudarte a través de algunos de nuestros recursos e, incluso, nuestros profesionales te pueden atender online para ayudarte a planificar mejor tu ‘desescalada’ personal del tabaco. Para saber más de este recurso puedes contactar a través del teléfono de atención permanente 900 100 036. Además, puedes descargar la guía ‘Fases de desescalada del tabaco’, con consejos prácticos y útiles.
👉 Por el contrario, si no te ves capaz o no tienes intención de dejar de fumar, te proponemos tres posibles alternativas:
1. Reduce la cantidad consumida
Para ayudarte a conseguirlo, puedes pararte a pensar antes de cada consumo. ¿Para qué estoy fumando? ¿Podría pasar sin hacerlo? Si consideras que puedes, hazlo.
2. Reduce los espacios en los que te permites fumar
Puedes escoger un “espacio para personas fumadoras” dentro de tu casa: si es posible, una terraza o una ventana. Un lugar donde las partículas que desprende el tabaco no se queden pegadas. De esta manera, no solo estarás reduciendo el consumo, sino también la exposición a las partículas que desprende el humo, y que puede comprometer la salud propia y la de otras personas de nuestro entorno (menores, personas mayores, población de riesgo…).
3. Controla el consumo
Si no te ves capaz de reducir el consumo, te puede resultar útil reflexionar (incluso anotar) sobre cuánto fumas y por qué. Quizá no seas capaz de dejar de fumar ahora, pero ser consciente de cuánto y cómo fumas puede ser una información muy útil a futuro.
👉 Esperamos que estos consejos te hayan resultado de utilidad, y recuerda que cumplir tus propósitos de salud está en tu mano.
Noticia publicada en: https://www.consumer.es/salud/ano-nuevo-propositos-salud-renovados