“Necesitamos más personas que tengan conocimiento en el ámbito de la inteligencia artificial”

Iñaki Lakarra, profesor de Mondragon Unibertsitatea y experto en Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC).
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01/08/2023

La inteligencia artificial, explicado de forma sencilla, es una mente creada por computadoras. Aprende de datos y ejemplos para tomar decisiones y resolver problemas. Puede reconocer caras, traducir idiomas y mucho más. Su objetivo es facilitarnos la vida y ayudarnos en diferentes tareas.

¿Cómo nos está cambiando la vida la inteligencia artificial (IA)?

Cada vez son más las empresas que utilizan IA. Las aplicaciones que usamos habitualmente, Google Maps por ejemplo, emplea dicha inteligencia pero no somos conscientes de que lo está haciendo. Poco a poco, lo vamos a ir viendo e integrando en nuestro día a día sin ser conscientes de ello, ya que es algo que nos va a resultar transparente.

¿Qué tecnologías engloba la IA?

La IA es un saco que engloba muchas tecnologías. Uno de ellos es el Machine Learning, utilizando estadísticas y algoritmos, crea procesos de aprendizaje a través del cual, enseñamos a las máquinas a mejorar aspectos y entrenar modelos.

Otra tecnología que cada vez se utiliza más es el Deep Learning, donde se utilizan redes neuronales y otras tecnologías en las que los procesos y los parámetros no están tan claros y la complejidad del problema que queremos resolver nos obliga a utilizar dicha tecnología.

Por otro lado, está el Big Data, que consiste en aplicar Machine Learning y Deep Learning. Mezcla sensores de temperatura con datos de ventas de un producto específico, es decir, la naturaleza de los datos no tiene relación. Por lo que, dependiendo del proyecto o de la solución, utilizaremos una tecnología u otra.

Se dice que cada vez es más necesario que las personas estudien carreras relacionadas con la IA. ¿Por qué?

Se están creando aplicaciones y herramientas de IA, que sin tener ningún conocimiento como usuario, las podemos utilizar sin problema. Sin embargo, tanto para el desarrollo de las aplicaciones como para solucionar errores, necesitamos informáticos/as, ingenieros/as, científicos/as, matemáticos/as… Y a día de hoy, el mer- 46 entrevista cado demanda mucho más de los títulos que tenemos. Es un mercado en auge y se prevé que surjan necesidades en los próximos años, por lo que necesitamos más personas que tengan conocimiento en el ámbito de la IA.

¿Mondragon Unibertsitatea ofrece estudios relacionados con la IA?

Sí, disponemos de diferentes titulaciones, tanto de grado como de máster. De hecho, tenemos un grado en Business Data Analytics y un máster en Ciberseguridad y Análisis de Datos, donde la parte de análisis está enfocada a la IA.

¿La IA tiene límites?

Creo que, más que límites, tiene algunos retos por delante. Cuando se empezó a desarrollar, los primeros resultados fueron relativamente malos. Hay muchos proyectos, y prácticamente todas las empresas se están planteando poner un proyecto de IA en el mainstream por los beneficios y mejoras que pueda tener. Por lo que es un desafío implementar dicha inteligencia en nuestras empresas.

Otro reto es la democratización de las aplicaciones, ya que antes solamente era utilizado por expertos en tecnología y ciencia, y ahora cualquiera puede utilizarlas en modo usuario.

A medida que avanza la IA, también surgen desafíos éticos y sociales. Se plantean preguntas sobre la privacidad y seguridad de los datos, el impacto en el empleo humano, la responsabilidad y el sesgo algorítmico. Es importante abordar estos problemas de manera responsable y garantizar que la IA se utilice en beneficio de la sociedad en su conjunto.

Steven Hawking advirtió antes de morir que “el desarrollo de la IA puede significar el fin de la raza humana”. ¿Qué opinas?

Ciertas aplicaciones se han vuelto más populares, más democráticas, hemos perdido el control en algunas de ellas, y tenemos que empezar a establecer algunas reglas. Por ejemplo, todo lo que tiene que ver con la normativa, tanto europea como local, suele ir a un ritmo más lento que la tecnología. La tecnología es más rápida que la legislación, por lo que tenemos un reto importante.

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