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  <title>Formazio kooperatiboa</title>
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  <item rdf:about="http://www.tulankide.com/eu/mondragoneko-zuzendariak-elkartu-zituen-400-foroaren-5.-edizioak">
    <title>MONDRAGONeko zuzendariak elkartu zituen 400 Foroaren 5. edizioak</title>
    <link>http://www.tulankide.com/eu/mondragoneko-zuzendariak-elkartu-zituen-400-foroaren-5.-edizioak</link>
    <description>Uztailaren 6an MONDRAGONek 430 zuzendari elkartu zituen Donostian lan jardunaldia egiteko. Gogoeta gaia: 'Enpresa eraldaketa: estrategia eta pertsonak'. Txema Gisasola presidente berriaren lehen agerpena izan zen ekitaldian.</description>
    <content:encoded xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"><![CDATA[<ul>
<li>Txema Gisasolak bere lehen agerpena egin zuen kooperatibetako zuzendarien aurrean. Estrenaldian ondo landutako hitzaldia eskaini zuen, ordubete eta 10 minutukoa. Txalo zaparrada jaso zuen.</li>
<li>MONDRAGON gehiago behar dugu. Gisasolak Korporazioaren erronkak errepasatu zituen (gure enpresa sarea eraldatzea), eta esandakoen artean bat azpimarratu behar: "MONDRAGON gehiago behar dugu". Taldea egiteko, kooperatiben arteko elkarlana sustatzeko, berrikuntza egiteko, erakingorragoak izateko…</li>
<li>Antolakuntza bikain. Ez da erraza horrenbeste persona mugitzea, baina den-dena aurrikusitakoaren arabera joan zen. Betiko moduan, eskertzekoa da bertaratutakoen jarrera ona!</li>
</ul>]]></content:encoded>
    <dc:publisher>No publisher</dc:publisher>
    <dc:creator>Usoa Agirre</dc:creator>
    <dc:rights></dc:rights>
    <dc:date>2012-08-06T07:00:00Z</dc:date>
    <dc:type>multipieza</dc:type>
  </item>


  <item rdf:about="http://www.tulankide.com/eu/kolaborazioak/una-experiencia-cooperativa-muchas-voces">
    <title>Una experiencia cooperativa, muchas voces </title>
    <link>http://www.tulankide.com/eu/kolaborazioak/una-experiencia-cooperativa-muchas-voces</link>
    <description>Participar de la experiencia cooperativa nos lleva a menudo a reflexionar sobre la solidaridad, la democracia, el liderazgo o la participación. Recogemos algunas de esas reflexiones individuales para intentar captar el sonido de la experiencia común. </description>
    <content:encoded xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"><![CDATA[<div class="kssattr-target-parent-fieldname-text-0cc845e3215a407ba542573d3cd2d1ff kssattr-macro-rich-field-view kssattr-templateId-widgets/rich kssattr-atfieldname-text " id="parent-fieldname-text-0cc845e3215a407ba542573d3cd2d1ff">
<p>Estar en contacto con muchos cooperativistas es fuente  constante de aprendizaje y, por eso mismo, un disfrute y una suerte.  Escuchar a personas reflexionar desde su propia experiencia, tan larga y  tan rica en ocasiones, permite extraer múltiples “perlas” que uno va  acumulando en su memoria y en sus notas. Algunas destilan esa sabiduría  de quien ha vivido mucho y, lo que es menos frecuente, se ha parado a  pensar sobre su experiencia vital. A continuación, recogemos algunos de  esos generosos regalos, reproducidos tal y como los escuchamos. Más allá  de que se pueda estar de acuerdo o no, os invitamos a saborearlos.  Componen, entre todos, un colorido mapa de la amplia experiencia  cooperativista.</p>
<ul>
<li>En época de bonanza, se escuchaba con frecuencia por boca de los más  veteranos la frase “qué bien vendría una crisis para que valoráramos lo  importante”. Las crisis pueden servir para aprender, pero sobrevivir a  una no quiere decir que hayas aprendido. Encontramos a personas e  incluso a colectivos que reproducen patrones de comportamiento una y  otra vez. Cambia el decorado, pero se mantiene el guion.  El aprendizaje  depende de uno y de lo que hace con aquello que le pasa. Hay quien  reflexiona tras la crisis y se transforma integrando la nueva  experiencia y hay quien la sufre sin sacar nada provechoso de ella. Y lo  único que nos llevamos es el aprendizaje, una nueva forma de ver las  cosas que nos ayuda a responder mejor a la realidad y no tropezar en la  misma piedra. La pregunta que se deriva es clara: ¿qué estamos  aprendiendo de la crisis que padecemos actualmente?</li>
</ul>
<ul>
<li>La democracia y la solidaridad son dos principios cooperativos, pero  eso no garantiza  que vayan siempre de la mano. Se pueden tomar, y de  hecho se toman, decisiones claramente insolidarias aunque perfectamente  democráticas. Y parece que en esos casos el manto democrático cubre la  insolidaridad maquillando la decisión. El ejercicio democrático exige  información y responsabilidad pero la solidaridad nace de un estadio  superior, nace cuando se apela a la grandeza de las personas y estas  responden con lo mejor. Afortunadamente, nuestra historia cooperativa  está jalonada de innumerables respuestas solidarias que sirven para  reconciliarnos con nosotros mismos y que conviene no olvidar.</li>
</ul>
<p> </p>
<ul>
<li>Cuando hablamos de nuestra realidad cooperativa parece que tenemos  una predisposición casi genética por fijarnos en aquello que no  funciona. Es obvio que tenemos motivos reales de preocupación, del mismo  modo que también existen aspectos por los que estar razonablemente  contentos. El dirigir nuestra atención a unos o a otros tiene, sin  embargo, consecuencias que no podemos soslayar. ¿Qué nos aporta más  energía? Antes de caer en el bucle de la crítica sin solución,  deberíamos mantener una actitud más pragmática e inteligente y saber que  la negatividad sistemática nos agota.  El antídoto es valorar lo bueno  que también tenemos y agradecerlo. Probémoslo y veamos qué pasa.</li>
<br /> 
</ul>
<ul>
<li>La sensación de tener lo suficiente equilibra y serena a la persona.  Si alguien entra en una cooperativa con la intención de hacerse rico,  el despiste que tiene es mayúsculo. Pero la noción de suficiencia, de no  necesitar una incesante acumulación material para vivir plenamente, es  ciertamente atípica en la sociedad actual. Y lo peor de todo es que la  persona termina presa de esa necesidad. El buen vivir se conjuga más en  clave de calidad (tiempo de calidad, trabajo de calidad, relaciones de  calidad) que en clave de cantidad de lo material. Además suelta, libera y  centra a la persona. El foco pasa del tener al ser y se comienza a  alimentar lo importante, lo que permanece. </li>
<br /> 
</ul>
<ul>
<li>Tanto hablar de liderazgo… cuando bastaría con que cada persona  supiera liderarse a sí misma un poco mejor (sobre todo, los que tienen  más responsabilidad). Las estrategias para cambiar a los demás tienen  poco recorrido pues las personas cambian sólo si quieren hacerlo. No nos  olvidemos de que la forma de influir más eficaz, y la única a largo  plazo, es el ejemplo propio. Si lográramos liderarnos conociéndonos  mejor, equilibrando nuestras emociones, aceptándonos como somos,  ilusionándonos con los proyectos en los que participamos, etc.  tendríamos organizaciones mucho más sanas y vivas.  Pero la vía del  autoliderazgo tiene una condición: que no puedes echar balones fuera y  culpar al mundo de tus males… y no todos estamos dispuestos a pasar por  ahí.</li>
<br /> 
</ul>
<ul>
<li>La participación, término tan usado y tan poco compartido, se logra  quitando lo que sobra y no añadiendo más ingredientes. Para que las  personas crezcan y se comprometan a participar en el proyecto, libera  las ataduras organizativas o relacionales que les atenazan. Pero para  hacerlo tienes que ser valiente y tener la convicción de que las  personas normalmente quieren hacer las cosas bien y aportar en su  trabajo, desarrollarse a fin de cuentas. Fíjate en aquello que les ata,  aquello que les limita, y desbroza el camino. Pregúntate qué les sobra,  no qué les falta, pues frecuentemente añadimos ropaje cuando ya tienen  demasiadas capas encima.</li>
<br /> 
</ul>
<ul>
<li>La experiencia cooperativa está hecha para que la protagonicen  personas normales, no héroes. Pero de vez en cuando, ante situaciones  difíciles, afloran comportamientos excepcionales, dignos de la grandeza  que se esconde en cada uno de nosotros. Esos momentos y esas acciones  son realmente importantes pues llegan al corazón, dejan huella y -no lo  olvidemos- están protagonizadas por personas como tú o yo. Son  comportamientos en los que las personas priorizan un bien superior, el  bien común, por encima del interés propio.  Es allí donde brota la  responsabilidad, la solidaridad y la intercooperación. Son las personas  normales las que ejemplifican, a menudo, comportamientos  extraordinarios.</li>
<br /> 
</ul>
<ul>
<li>Los principios cooperativos son exigentes, nos empujan a sacar lo  mejor de nosotros, pero no siempre estamos a la altura. Y la  constatación de la incoherencia es dura de llevar. Para no sentirnos  derrotados en el camino, tendremos que aprender a convivir con la  contradicción, pero sin resignarnos a ella. Valorar la experiencia  cooperativa significa estar dispuesto a aceptar sus contradicciones y  luchar por superarlas. Juzgarla con todas sus limitaciones, que son las  nuestras, y a pesar de ello ponerla en valor. Decía una cita que uno se  ama realmente cuando se acepta tal cual es y continúa con la vida. No es  mala idea.</li>
<br /> 
</ul>
<p><b>Laburbilduz... </b>esperientzia kooperatiban parte hartzeak  hausnarketara garamatza, maiz. Kooperatibisten eginak ezagutzen ditugu  baina esanak? Horietan ere badago zer ikasi eta horregatik batu ditugu  batzuk, interesgarri jo ditugunak. Ze balio ematen diote kooperatibistek  krisiari? Ba ote dute joera enpresan gaizki egiten denari gehiegi  erreparatzeko? Nola ulertzen dute lidergoa? Eta parte hartzea?  Demokrazia eta elkartasuna elkarrekin doaz ala kontraesankorrak izan  litezke? Gai horien inguruko galdera, eta akaso erantzunak ere bai,  hilabete honetako <i>Garatzen </i>atalean.</p>
</div>]]></content:encoded>
    <dc:publisher>No publisher</dc:publisher>
    <dc:creator>Garatzen</dc:creator>
    <dc:rights></dc:rights>
    <dc:date>2013-05-24T10:02:02Z</dc:date>
    <dc:type>iritzia</dc:type>
  </item>


  <item rdf:about="http://www.tulankide.com/eu/kolaborazioak/por-que-cuesta-tanto-el-cambio-en-las-organizaciones">
    <title>¿Por qué cuesta tanto el cambio en las organizaciones? </title>
    <link>http://www.tulankide.com/eu/kolaborazioak/por-que-cuesta-tanto-el-cambio-en-las-organizaciones</link>
    <description>Creemos que a las organizaciones les cuesta cambiar porque las personas se resisten al cambio o por la propia complejidad de la tarea, pero el problema radica en que no vemos a las empresas como lo que son: organismos vivos </description>
    <content:encoded xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"><![CDATA[<div class="kssattr-target-parent-fieldname-text-90c7b3ba5eb44c1ea70c17121e9cdd03 kssattr-macro-rich-field-view kssattr-templateId-widgets/rich kssattr-atfieldname-text " id="parent-fieldname-text-90c7b3ba5eb44c1ea70c17121e9cdd03">
<p>En estudios recientes, Directores Generales de un número  significativo de empresas afirman que la mayoría de sus esfuerzos para  lograr un cambio organizacional no han dado los resultados prometidos y  sí una sucesión de consecuencias involuntarias y poco útiles. Cuando se  indaga en las empresas sobre el por qué de estas dificultades se señalan  aspectos como que la gente se resiste a cambiar, que la empresa no  cuenta con las personas adecuadas para encarar el futuro o que las  personas no se responsabilizan de su trabajo. Pero nosotros somos de la  opinión de que los fracasos en una tarea tan compleja como el cambio  organizacional tienen que ver con una forma poco realista de entender el  funcionamiento de los grupos y de los sistemas.</p>
<h3><b>Organizaciones "orgánicas"</b></h3>
<p>Durante los últimos doscientos años ha dominado la visión de las  empresas como máquinas. Sin embargo, hoy día se comienza a hablar de  ellas como de organismos vivos o, cuando menos, de organismos compuestos  por seres vivos. Por lo tanto, igual que en los sistemas vivos, el  cambio ocurre en las confusas estructuras de las relaciones y de las  redes. No existen etapas simples, incrementos claros o saltos causales  fáciles. En general, la comunicación y el cambio ocurren de forma  invisible, encubiertos por la densidad de las relaciones recíprocas.</p>
<p>Cualquier cambio en un sistema vivo (una persona, una organización o  una parte de la misma) arranca cuando llega información nueva. Si el  sistema la valora como importante (y eso depende exclusivamente de su  criterio, no se puede imponer), la hace circular rápidamente a través de  sus redes. Así, la información crece, se amplifica y va adquiriendo más  y más sentido. El cambio se produce cuando la información adquiere  tanta importancia que el sistema no puede abordarla sin alterar su  propio estado. Entonces no le queda más opción que reorganizarse y  dotarse de nuevas interpretaciones y significados. Se convierte así en  algo distinto, que ve el mundo de otra manera, que se ha visto forzado a  abandonar lo antiguo porque era la única manera de lograr su  preservación.</p>
<p>¿Qué informaciones son importantes? Desde luego no las que más se  repiten o las que más abundan, sino las que el sistema "elige". A todos  nos ha pasado alguna vez presentar un tema que consideramos importante a  nuestros compañeros y ver cómo se recibe con desinterés o simple  cortesía para pasar a lo que otros consideran importante. En esas  situaciones lo más habitual es pensar que nos hemos comunicado mal pero  lo cierto es que nuestros compañeros no responden porque no comparten  nuestra opinión: no creen que la información sea importante. El error no  reside en una mala comunicación, sino en no haber sabido encontrar una  importancia compartida.</p>
<h3><b>Las claves del cambio</b></h3>
<p>Desde esta visión de las organizaciones y los grupos como seres  vivos, nos gustaría realzar cuatro importantes principios a tener en  cuenta cuando se aborda un cambio:</p>
<ol>
<li><b>Las personas se comprometen con aquello que han creado</b>. Ante  un cambio organizacional de calado, lo más efectivo es invitar a las  personas a pensar y participar en el diseño del futuro. Si están  comprometidas con el futuro no tendremos que agotarnos vendiéndoles una  solución: formarán parte de ella. Pensemos en cuánto tiempo invertimos  en los procesos de cambio y cuánto en manejar los efectos involuntarios  creados por las personas que se sentían excluidas o ignoradas. Y  consideremos la velocidad a la que se implantan los cambios entre las  personas que han estado comprometidas con su diseño. La conclusión es  clara: las personas apoyan lo que han creado.</li>
<li><b>Las personas no se limitan a acatar las órdenes, <i>reaccionan</i> ante ellas</b>.  Y podemos esperar tantas reacciones tan diferentes como individuos que  escuchen el mensaje. Por eso, incluso en las industrias muy  reglamentadas o enfocadas a procedimientos muy minuciosos, si las  personas sólo repiten los procedimientos de forma descuidada, a la larga  fallarán. Esto no es en absoluto una sugerencia para que abandonemos  los procedimientos o la estandarización, pero es muy importante tener en  cuenta que no existe un procedimiento a prueba de humanos. Las personas  necesitan sentirse incluidas en el procedimiento, bien entendiendo el  razonamiento que está detrás o bien pudiendo sugerir cambios. Este  principio afecta especialmente al comportamiento de los líderes. En  lugar de buscar a los desleales, o de repetir y repetir las órdenes, es  más útil darse cuenta de que hay mucho que aprender de las reacciones.  Cada una refleja una percepción diferente de lo que es importante, y si  esta diversidad se tuviera en cuenta, se entendería mejor lo que está  pasando en cada grupo. La capacidad de aprendizaje y de crecimiento se  expande a medida que entendemos mejor lo que es importante para los  demás.</li>
<li><b>No vemos "la realidad", interpretamos lo que percibimos como real</b>.  Solemos actuar como si otros vieran lo que nosotros vemos y le dieran  el mismo significado, pero lo cierto es que vemos el mundo a través de  lo que somos y no hay dos interpretaciones idénticas de la realidad. Por  eso, discutir sobre quién tiene la razón y quién se equivoca suele ser  una pérdida de tiempo. Es más útil compartir percepciones con nuestros  compañeros, aprender y cambiar. El biólogo Francisco Varela definió la  inteligencia organizacional no como la capacidad para resolver  problemas, sino la habilidad para compartir lo que es importante. Y sólo  se entra en un mundo de importancias compartidas hablando con los  demás. Ni debates, ni oratorias, sino conversaciones que acogen la  perspectiva única de cada persona. Si mantenemos la curiosidad por lo  que el otro ve y no intentamos convencerlo de nuestra interpretación,  desarrollamos una mejor visión de lo que está ocurriendo. Además,  también creamos relaciones de conjunto que nos permiten trabajar juntos a  mayor velocidad y eficiencia. Y, normalmente, cuando sentimos que se  tiene en consideración nuestra perspectiva respondemos a ese respeto y  confianza con compromiso y honestidad.</li>
<li><b>Para crear un sistema vivo más sano, conéctalo a sí mismo</b>.  Cuando un sistema falla, o rinde poco, necesita hablarse a sí mismo,  dotarse de mejores conexiones internas, incorporar a aquellos que puede  que ni siquiera sepan que son parte de él. El valor de esta práctica fue  muy evidente al comienzo de la revolución del servicio al cliente:  trabajar con la información que ellos aportaban elevó drásticamente los  estándares de calidad. Por eso, una tarea central para los líderes es  aumentar la cantidad, variedad y fortaleza de las conexiones dentro del  sistema.</li>
</ol>
<p>Naturalmente, estos principios no describen los detalles de cómo  llevar a cabo un proceso de cambio. Si lo hicieran, restringirían la  libertad de cada organización y estarían traicionándose a sí mismos. No  puede haber procesos de cambio iguales entre sí, pero si tenemos en  cuenta estos principios podemos crear nuestros procesos de cambio  confiados en que estamos tratando a la organización como un ser vivo y  no como una máquina y, por consiguiente, con mayores probabilidades de  éxito. Nuestras cooperativas, al igual que otras organizaciones pero con  más motivo dada la centralidad que se otorga a las personas, cambian  impulsadas por dinámicas internas y por la información que reciben del  exterior. Tienen una evidente capacidad de transformación y  flexibilidad, y se adaptan en función de lo que el conjunto de sus  miembros entiende que es importante. Y necesitan darle sentido a lo que  hacen, compartir rumbo y sentido. Conectémonos más con y entre nosotros,  puede que así muchos problemas y desajustes se solucionen de una forma  más natural, más orgánica y menos forzada.</p>
</div>]]></content:encoded>
    <dc:publisher>No publisher</dc:publisher>
    <dc:creator>Garatzen</dc:creator>
    <dc:rights></dc:rights>
    <dc:date>2013-04-09T09:37:02Z</dc:date>
    <dc:type>iritzia</dc:type>
  </item>


  <item rdf:about="http://www.tulankide.com/eu/kolaborazioak/paradojas-cooperativas-ii">
    <title>Paradojas cooperativas (II) </title>
    <link>http://www.tulankide.com/eu/kolaborazioak/paradojas-cooperativas-ii</link>
    <description>En el anterior número de esta misma sección reflexionamos sobre nuestra experiencia cooperativa a través de realidades aparentemente contradictorias que, analizadas como paradojas, permiten entender mejor la realidad. En este número continuamos por el mismo camino. </description>
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<p><span>Más que de blancos o negros la paradoja permite  hablar de grados, de grises. Por eso es un concepto tan interesante,  porque abre puertas a la gestión de lo aparentemente contradictorio y  permite visualizar la realidad desde un prisma más amplio, que hace  posible entender mejor la realidad en toda su complejidad. Por ejemplo,  cambio y estabilidad son conceptos contradictorios en apariencia, pero  ni uno ni otro son buenos o malos </span><span><i>per se</i></span><span>,  todo depende de grados y de matices, de equilibrio, al fin y al cabo.  Si los vemos así, como elementos que comparten una misma esencia con  diferencias de intensidad, es probable que sepamos armonizarlos en  función de cada circunstancia. Veamos algunos ejemplos más.</span></p>
<p><a href="http://www.flickr.com/photos/tulankide/8407732331/" title="paradojas cooperativas por TU Lankide, en Flickr"><img alt="paradojas cooperativas" height="343" src="http://farm9.staticflickr.com/8366/8407732331_5f486ed71c_z.jpg" width="640" /></a></p>
<h3><span><b>Localismo 	/ endogamia</b></span><span> </span></h3>
<p><span>El desarraigo, tanto 	personal como organizativo, puede ser un  elemento altamente 	desestabilizador. Conocer las raíces y deberse a una  tierra resulta 	esencial, más si cabe en esta época tan volátil. Nos  nutrimos de 	lo local, lo comunitario nos vincula a la realidad y da  sentido a lo 	que hacemos. El modelo cooperativo es intrínsecamente  local pues 	está encarnado por personas que viven en una comunidad, sea  la que 	sea y esté donde esté. No olvidemos que nuestras cooperativas 	 nacieron como instrumento de mejora de su entorno, esa era y es la 	 razón de su existencia. Pero también tienen un espíritu 	universal. La  virtud de lo local y la solidaridad con lo cercano, no 	deben derivar en  cerrazón e insolidaridad con lo lejano. El arraigo 	y la solidaridad  con la comunidad madre se pervierte si deriva en 	endogamia. Es bueno no  olvidar que el ideario de la Experiencia bebe 	también de fuentes que  entonces eran lejanas, extranjeras, y que 	Arizmendiarrieta supo  traerlas y traducirlas a su realidad. La 	apertura, en la época que nos  toca vivir, no es sólo recomendable 	sino absolutamente necesaria.  Apertura hacia nuevas culturas y 	formas de pensar, apertura con lo  nuevo y lo diferente, apertura 	hacia otras experiencias de autogestión y  hacia distintas formas de 	hacer realidad valores cooperativos de  siempre.</span></p>
<h3><span><b>Autocrítica 	/ descreimiento</b></span><span> </span></h3>
<p><span>A menudo echamos de 	menos más sentido de pertenencia y orgullo  cooperativo. La 	capacidad de autocrítica interna es alta, hasta el  punto en que, 	con frecuencia, las valoraciones positivas quedan  diluidas entre 	tanta crítica. Terminan siendo abrumadora minoría. Y la  crítica 	es necesaria, sí, pero siempre que sirva para avanzar. Si no es  	así, se convierte en ejercicio pseudo terapéutico de desahogo para 	 señalar culpables. Puede que la crítica a secas, sin autocritica, 	sea  una actividad concurrida y de fácil adicción, pero termina 	resultando  cansina y lo que es peor, puede crear un estado de 	opinión corrosivo.  En ese ambiente lo más fácil es mostrarse 	descreído, seguir la  corriente y recrearse en destacar lo negativo. 	Siempre podemos  encontrar argumentos para justificar nuestra 	posición crítica, razones  ciertas en muchos casos, no cabe duda, 	pero razones habitualmente  esgrimidas desde la comodidad del que no 	se moja en aportar soluciones.  Seamos críticos, sí, pero también 	honestos. Mirémonos primero al  espejo. Y seamos responsables de 	nuestras palabras. Nada es inocuo, y  menos aquellos comentarios que 	nos quitan fuerza.</span></p>
<h3><span><b>Bienestar / aburguesamiento</b></span><span> </span></h3>
<p><span>Parafraseando a una voz universitaria autorizada, podríamos  decir 	que hemos pasado del cooperativismo de la necesidad al 	 cooperativismo del bienestar. Las necesidades de todo tipo que 	 caracterizaron a las primeras décadas de nuestra historia 	cooperativa  fueron un factor motivador natural que aglutinó y dio 	sentido al  movimiento cooperativo. Necesidades humanas básicas a 	las que se dio  respuesta de forma colectiva y solidaria. 	Afortunadamente, la evolución  socioeconómica y el esfuerzo de 	generaciones han hecho posible  alcanzar cotas de bienestar 	envidiables. Lamentablemente, también se  puede afirmar que esta 	crisis está haciendo tambalear el bienestar  material alcanzado, 	generando angustia e incertidumbre en muchas  familias. Pero, desde 	una perspectiva evolutiva de largo plazo, hay  quien señala que el 	bienestar material ha traído consigo cierto  aburguesamiento del 	colectivo cooperativo. Una condición y sensación  que hace que 	tengamos más que perder que ganar, una fuerza que nos  empuja a ser 	más conservadores que emprendedores. Aunque sea una  afirmación 	cuestionable, pues la vivencia variará sensiblemente de una  	generación a otra y de una situación personal a otra, tiene su 	lógica  si consideramos que es muy humano tratar de preservar lo que 	se tiene  si la expectativa de futuro no es mejor. En este contexto, 	el reto  consiste en hacer cooperativismo en un entorno de bienestar. 	¿Nos une  una visión y expectativa de futuro o el miedo a la 	pérdida? ¿Nos  alimenta la ilusión por el futuro o el temor por 	conservar lo que  tenemos? ¿Qué peso tiene lo material en nuestra 	escala de valores? Si  el trabajo cooperativo cubre únicamente 	nuestro espectro de necesidades  materiales, nos estamos perdiendo  	la oportunidad de alcanzar un  BIENESTAR, con mayúsculas, que va más 	allá de lo material y que apela a  lo mejor de cada uno de nosotros.</span></p>
<h3><br /><span><b>Valores 	/ hechos</b></span><span> </span></h3>
<p><span>Declarar determinados 	valores, sean los que sean, acarrea una  responsabilidad. Es 	relativamente sencillo elaborar un listado de  valores organizativos, 	pero no resulta tan fácil llevarlos a la  realidad. Ser coherentes 	con lo que decimos y obrar en consecuencia  parece ser un principio 	lógico. Pero cuando hablamos de personas y  organizaciones, la 	experiencia nos dice que siempre se da un grado de  incoherencia. Y 	es un fenómeno difícil de asumir pues nos juzgamos a  nosotros 	mismos por las intenciones de nuestros actos, normalmente 	 benevolentes, cuando los demás nos juzgan por los hechos mismos. 	Tener  presente esta variable es de gran ayuda para comprender y 	hacernos  cargo de los desencuentros que sufrimos. La explicitación 	del por qué  hacemos lo que hacemos es una forma de hacernos 	entender y de acortar  la distancia entre las intenciones y los 	hechos. Pero el reto de  disminuir la brecha entre los valores 	cooperativos declarados y  nuestras acciones cotidianas es exigente. 	Más aún cuando lo que está en  juego es la credibilidad. No basta 	con estar de acuerdo con los  valores  de los que nos hemos dotado 	(primer paso necesario) si  nuestras acciones (que no intenciones) no 	los acompañan. Y no siempre  superamos este ejercicio de coherencia. 	El antídoto para ir mejorando  pasa por ganar consciencia, tener la 	claridad mental y humildad  suficientes para darnos cuenta. Y, claro 	está, que en algún sitio nos  duela, nos pique o nos raspe 	pillarnos en un renuncio.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span><b>Laburbilduz… </b></span><span>paradoxak  lagungarriak izan daitezke. Kontraesankorrak diruditen kontzeptuak  zuri-beltzean baino gradutan neurtzen laguntzen digute eta errealitatea  hobeto ulertzen. Paradoxaren gestioak laguntzen digu tokian-tokiko  ikuspegia balore unibertsalekin lerratzen. Kritika egiteko orduan geure  buruari begiratzearen garrantziaz ohar arazten gaitu, erabateko  zinismoan ez galtzeko. Kooperatibismoak ongizatera eraman behar gaituela  gogoratzen digu, baina ez erosotasun gehiegizkora. Balore eta ekintzen  arteko harremana ulertzeko ere ongi datoz paradoxak, uste eta egiten  dugunaren artean dagoen tartea kudeatzeko. </span></p>
</div>]]></content:encoded>
    <dc:publisher>No publisher</dc:publisher>
    <dc:creator>Garatzen</dc:creator>
    <dc:rights></dc:rights>
    <dc:date>2013-01-23T15:36:18Z</dc:date>
    <dc:type>iritzia</dc:type>
  </item>


  <item rdf:about="http://www.tulankide.com/eu/brokante-teknologikoari-buruzko-elkarrizketa-mikel-orobengoari">
    <title>Brokante teknologikoari buruzko elkarrizketa Mikel Orobengoari</title>
    <link>http://www.tulankide.com/eu/brokante-teknologikoari-buruzko-elkarrizketa-mikel-orobengoari</link>
    <description>Mikel Orobengoa Ortubai ISEA Kooperatibako Enpresa Zerbitzu Aurreratuen Berrikuntzako zuzendari gerenteari elkarrizketa egin diogu eta brokante teknologikoari buruz hitz egin digu. </description>
    <content:encoded xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"><![CDATA[<p>Brokante teknologikoaren inguruko azalpenak eman dizkigu. Brokante teknologikoa beste kooperatiba batzuen elkarkidetzaz eta ekintzailetasuna garatuz proiektu berriak sustatzeko ekimen bat dela azaldu du. Brokante Teknologikoa prozesu bat da, 2013ko urtarrilaren 24an H-ENEA / Living Labeko instalazioetan, Arrasateko Garaia Berrikuntza Gunean egingo den azoka batekin amaituko dena.</p>]]></content:encoded>
    <dc:publisher>No publisher</dc:publisher>
    <dc:creator>Iker Barandiaran</dc:creator>
    <dc:rights></dc:rights>
    <dc:date>2012-11-09T12:10:07Z</dc:date>
    <dc:type>multipieza</dc:type>
  </item>


  <item rdf:about="http://www.tulankide.com/eu/arrasateko-kooperatibagintza-biziberritzeko-bideoa-eskura">
    <title>MONDRAGONeko kooperatibagintza biziberritzeari buruzko bideoa eskuragai</title>
    <link>http://www.tulankide.com/eu/arrasateko-kooperatibagintza-biziberritzeko-bideoa-eskura</link>
    <description>MONDRAGON korporazioko kooperatibetako lan-bazkideek aukera dute Arrasateko kooperatibagintza biziberritzeko estrategian egin den bideoa eskuratzeko. Interesatuek Gizabidean egin beharko dute eskaera.</description>
    <content:encoded xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"><![CDATA[<p>Ikus-entzunezkoak Arrasateko  kooperatibagintza biziberritzeko estrategian jarri nahi du foku nagusia.  Horretarako lehenengo eta behin, esperientziaren jatorrian egiten du  geldialdia. Etorkizuna marrazteko beti delako interesgarria hastapenetara  egiten den begirada. Ondoren, bete nahi duen helburu nagusi horretara  gehiago hurbiltzeko, bere argi eta itzalak aztertzen ditu. Itxieran  eskaintzen dira biziberritzeko ideia eta estrategia inspiratzaileak,  norabide bat marrazteko asmoz.</p>
<p>Bideoa dago zuzenduta esperientziaren  inguruan interesa agertzen duen edozein pertsonari, barrukoa zein kanpokoa  izan.</p>
<h3><b>Non eskuratu dezakegu?</b></h3>
<p>Ikus-entzunezkoak 40 minutuko  iraupena du eta Lanki ikertegiak egin zuen Gizabideak eskatuta Arizmendi  Topaketetako 2009ko ekitaldirako. Ekitaldia urtero antolatzen du Gizabidea  Fundazioak On Jose Maria Arizmendiarrieta gogoratzeko asmoz.</p>
<p>Eskuratu nahi dutenek, posta  elektronikoz eska dezakete, honako helbide honetan: <a href="mailto:gizabidea@gizabidea.net" target="_blank"><span>gizabidea@gizabidea.net</span></a> edo bestela posta arruntez helbide  honetara idatzita: Gizabidea Fundazioa, Zarugalde, 30. 20500 - Arrasate.</p>]]></content:encoded>
    <dc:publisher>No publisher</dc:publisher>
    <dc:creator>Usoa Agirre</dc:creator>
    <dc:rights></dc:rights>
    <dc:date>2012-03-02T09:10:00Z</dc:date>
    <dc:type>multipieza</dc:type>
  </item>


  <item rdf:about="http://www.tulankide.com/eu/trabajar-en-grupo-emocionarse-en-equipo">
    <title>Taldean lan egin eta hunkitu</title>
    <link>http://www.tulankide.com/eu/trabajar-en-grupo-emocionarse-en-equipo</link>
    <description>(Garatzeneko kolaborazioa) Nekez uler daiteke kooperatiben lana edo gizakion edozein ahalegin taldeko lanik eta haren onurarik gabe. Elkarlanak, ostera, bereak ditu arazo eta erronkak eta horiei aurre egiteko ezinbestekoa da taldeek emozioak dituztela ulertzea eta emozio horiek kudeatzen ikastea.</description>
    <content:encoded xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"><![CDATA[<p>Badira horretarako landu litezkeen jokabideak, esate baterako, lankideen iritzia galdetzea, arazoak identifikatu eta adierazteko gaitasuna izatea, eta, oro har, bata bestea zaintzen, begiratzen eta entzuten ikastea. Ahaleginak merezi du.</p>
<p class="callout">Gaztelaniaz, gehiago: <a class="external-link" href="es/trabajar-en-grupo-emocionarse-en-equipo"><span class="external-link"><span class="kssattr-macro-string-field-view kssattr-templateId-widgets/string kssattr-atfieldname-title " id="parent-fieldname-title">Trabajar en grupo, </span></span><span class="external-link"><span class="kssattr-macro-string-field-view kssattr-templateId-widgets/string kssattr-atfieldname-title " id="parent-fieldname-title">emocionarse en equipo </span></span></a></p>]]></content:encoded>
    <dc:publisher>No publisher</dc:publisher>
    <dc:creator>Usoa Agirre</dc:creator>
    <dc:rights></dc:rights>
    <dc:date>2012-02-14T23:00:00Z</dc:date>
    <dc:type>multipieza</dc:type>
  </item>





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